Todos tenemos un lado oscuro del deseo, silencioso, apenas perceptible. Intentamos esconderlo
hasta que logramos superar y romper las mordazas morales impuestas que lo
sujetan…
Y entonces se muestra sin miedo…
Podemos ser nosotros mismos...
Libres para sentir, pensar y desear...

No hay comentarios:
Publicar un comentario